Terapia grupal para personas que han vivido vínculos traumáticos
Un espacio terapéutico seguro para comprender, elaborar y reparar las secuelas emocionales de relaciones con dinámicas narcisistas, abusivas o profundamente desreguladoras.
Del 6 de octubre al 29 de diciembre de 2026
Todos los martes, de 18:00 a 20:00 h.
Grupo reducido de máximo 10 personas.
13 sesiones · 3 meses de proceso terapéutico.
50 € por sesión.
Este grupo puede ser para ti si…
Estás atravesando una separación especialmente dolorosa y sientes que, a pesar de saber racionalmente que la relación te hacía daño, emocionalmente sigues vinculado o vinculada a ella.
Sientes un fuerte enganche emocional hacia una expareja, un familiar, una amistad o una persona con la que has mantenido una relación marcada por el abuso, la manipulación, la invalidación o la inestabilidad.
Has salido de una relación de este tipo, pero todavía arrastras sus consecuencias: dudas constantes sobre ti, culpa, miedo, hipervigilancia, dificultad para confiar, confusión emocional o problemas para volver a vincularte.
También puede ayudarte si la relación traumática se produjo en otros ámbitos de tu vida: familia de origen, entorno laboral, amistades o cualquier vínculo interpersonal significativo.
No es necesario tener completamente claro qué ocurrió ni disponer de una etiqueta para la otra persona.
El trabajo terapéutico se centra en tu experiencia, en aquello que has vivido y en las consecuencias que ese vínculo ha dejado en ti.
Comprender lo vivido también forma parte de repararlo
A lo largo de estos tres meses iremos abordando diferentes aspectos relacionados con los vínculos traumáticos y sus consecuencias:
• El vínculo traumático y el enganche emocional.
• Los procesos de separación y la dificultad para desvincularse emocionalmente.
• La disonancia cognitiva: cuando una parte de ti sabe que una relación te hace daño, mientras otra continúa justificando, dudando, esperando o intentando comprender.
• La disociación y otras respuestas de supervivencia que pueden aparecer después de relaciones prolongadas de abuso o inestabilidad.
• La culpa y la vergüenza.
• La pérdida de confianza en uno mismo.
• La dificultad para confiar en la propia percepción después de haber vivido dinámicas de manipulación o invalidación.
• Los patrones de apego y las dinámicas relacionales que pueden mantenernos vinculados a determinadas relaciones.
• La recuperación y construcción de límites.
• La regulación emocional y del sistema nervioso.
• La reconstrucción de la identidad después de una relación abusiva.
• La recuperación de la autonomía personal.
• La posibilidad de volver a construir vínculos seguros.
El objetivo no será únicamente comprender qué ocurrió, sino ayudarte a recuperar progresivamente seguridad, criterio propio y capacidad para relacionarte de una manera diferente contigo y con los demás.
Hay experiencias que cambian cuando dejan de vivirse en soledad
Una de las consecuencias más frecuentes de los vínculos abusivos es el aislamiento.
Muchas personas terminan preguntándose si están exagerando, si aquello que recuerdan ocurrió realmente de esa manera, por qué permitieron determinadas situaciones o por qué continúan afectadas por una relación que incluso puede haber terminado hace tiempo.
Compartir un espacio con otras personas que han atravesado dinámicas similares puede tener un importante valor terapéutico.
El grupo permite poner palabras donde antes había confusión.
Permite reconocer nuestra propia historia en algunos fragmentos de las historias de los demás, comprobar que determinadas reacciones emocionales no son extrañas ni incomprensibles, sentirse escuchado y validado sin necesidad de justificar constantemente lo vivido, y experimentar algo especialmente importante después de determinados vínculos: volver a relacionarse dentro de un espacio basado en la seguridad, el respeto y la escucha.
Máximo 10 participantes
Queremos que el grupo sea pequeño.
Aunque se trate de una terapia grupal, el número máximo será de 10 participantes para poder conocer la historia, las necesidades y el momento del proceso de cada persona.
Esto nos permitirá combinar el trabajo colectivo con intervenciones individualizadas dentro de las propias sesiones.
No se trata de asistir a una charla sobre narcisismo: es un proceso psicoterapéutico grupal.
Cada semana habrá espacio para comprender determinados mecanismos psicológicos, trabajar herramientas terapéuticas, compartir experiencias y abordar situaciones concretas de las personas que forman parte del grupo.
Dos psicólogos implicados en el proceso
El grupo contará con dos psicólogos responsables del programa.
Ambos profesionales estaremos implicados en el seguimiento del proceso y nos iremos alternando en la conducción de las sesiones de cada semana.
Esto permite incorporar dos miradas clínicas diferentes manteniendo una misma línea terapéutica y continuidad durante los tres meses.
El objetivo es que exista un conocimiento real de las personas que forman parte del grupo y de la evolución de cada proceso.
¿Cómo funcionará el grupo?
Una vez realizada la entrevista previa, valoraremos contigo si este es un buen momento para incorporarte a una terapia grupal y si el grupo puede responder adecuadamente a tus necesidades.
Si finalmente formas parte del grupo, antes de comenzar recibirás toda la información necesaria y deberás firmar el consentimiento informado y la documentación correspondiente en materia de confidencialidad y protección de datos.
Crearemos un grupo privado de WhatsApp formado exclusivamente por las 10 personas participantes y los dos psicólogos responsables. Este grupo funcionará principalmente como canal de comunicación y organización durante los tres meses de terapia.
Las sesiones se realizarán online a través de Zoom. Antes de cada encuentro recibirás en el grupo de WhatsApp el enlace correspondiente a esa sesión. Por motivos de seguridad y confidencialidad, los enlaces serán diferentes para cada encuentro.
De esta manera tendremos un canal estable durante todo el proceso para recibir la información necesaria, los enlaces de acceso y cualquier comunicación relacionada con el funcionamiento del grupo.
Las sesiones tendrán una duración de dos horas, de 18:00 a 20:00 h, y se realizarán semanalmente durante los tres meses del proceso.
Calendario completo
Octubre
Martes 6 de octubre
Sesión 1
Martes 13 de octubre
Sesión 2
Martes 20 de octubre
Sesión 3
Martes 27 de octubre
Sesión 4
Noviembre
Martes 3 de noviembre
Sesión 5
Martes 10 de noviembre
Sesión 6
Martes 17 de noviembre
Sesión 7
Martes 24 de noviembre
Sesión 8
Diciembre
Martes 1 de diciembre
Sesión 9
Lunes 7 de diciembre
Sesión 10*
Martes 15 de diciembre
Sesión 11
Martes 22 de diciembre
Sesión 12
Martes 29 de diciembre
Sesión 13
* Excepcionalmente, la sesión correspondiente al martes 8 de diciembre se traslada al lunes 7 de diciembre, manteniendo el horario habitual de 18:00 a 20:00 h.
Un espacio protegido
Para que un grupo terapéutico pueda funcionar es fundamental construir un entorno de confianza.
Todo lo que se comparta durante las sesiones será tratado desde la confidencialidad, el respeto y la ausencia de juicio.
Cada participante podrá decidir cuánto quiere compartir y en qué momento hacerlo.
No existe obligación de explicar determinadas experiencias ni de exponerse antes de sentirse preparado o preparada.
El ritmo de cada persona será respetado.
El objetivo es construir progresivamente un espacio en el que sea posible sentirse escuchado, comprendido y acompañado.
Entrevista previa
Antes de incorporarse al grupo realizaremos una breve entrevista individual.
Queremos conocer tu situación y el momento en el que te encuentras, explicarte cómo funcionará el proceso y resolver cualquier duda que puedas tener.
También valoraremos conjuntamente si este grupo puede ser adecuado para ti.
Esta entrevista previa nos permite cuidar la composición del grupo y construir un espacio terapéutico lo suficientemente seguro para todas las personas participantes.
Cuando termina un vínculo, no solo perdemos a una persona
Salir de un vínculo traumático no consiste simplemente en alejarse de alguien. Muchas veces queda después un proceso mucho más difícil de explicar: entender qué ocurrió, por qué permanecimos allí, qué partes de nosotros fuimos dejando por el camino y quiénes somos ahora que esa relación ya no ocupa el mismo lugar en nuestra vida.
Cuando perdemos un vínculo importante no perdemos solamente a la otra persona: también desaparece una determinada versión de nosotros mismos, la persona que éramos con ella, la vida que habíamos imaginado, las rutinas, los proyectos, incluso una determinada manera de mirarnos. Nuestra identidad también se construye en relación con los demás, y por eso algunas separaciones pueden sentirse como si una parte de nuestra propia identidad se hubiera ido con ellas.
En los vínculos traumáticos esto puede ser todavía más complejo. A veces hemos pasado tanto tiempo intentando comprender al otro, anticipando sus reacciones, adaptándonos, justificando, esperando que algo cambie o intentando recuperar lo que alguna vez fue la relación, que terminamos perdiendo de vista nuestras propias necesidades y nuestra propia voz….nuestra identidad.
Por eso recuperarse no significa simplemente olvidar a alguien o conseguir que deje de doler. Significa poder mirar lo vivido sin quedar atrapado en ello, recuperar las partes de uno mismo que fueron quedando relegadas y empezar a construir una identidad que ya no necesite organizarse alrededor de ese vínculo.
Lo importante es descubrir que la versión de ti que existía dentro de aquella relación no era la única posible. Que puedes despedirte de ese vínculo sin perderte contigo, y que también puedes construir, poco a poco, una nueva forma de estar contigo mismo y con los demás.
Este grupo quiere ser un espacio para hacer ese recorrido acompañado.
Del 6 de octubre al 29 de diciembre de 2026.
Martes de 18:00 a 20:00 h.
Máximo 10 participantes.
50 € por sesión.
